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Nelson Restrepo, la llave de oro del film

  |   La película   |   2 Comments

Contemplar los árboles y las aves es el primer paso para iniciar un día de múltiples labores. A las 7:00 a.m. ya está de pie para su encuentro diario con los paisajes que le regala Jericó su tierra natal, y aunque vive en un barrio alejado del centro del pueblo, la mañana le sirve para caminar y llegar al Museo de Arte Religioso y al MAJA (Museo de Antropología y Artes de Jericó), donde empiezan sus actividades laborales.

 

“Soy afortunado”, dice Nelson Augusto Restrepo, y no miente, pues tiene una oficina con una extensión inusual, llena de  colores, estética y ornamentación que se destaca entre las montañas altas de Antioquia. Su pueblo es su sitio de trabajo y su gente es la que lo llena de motivación para hacer las tareas del día a día. Recorre a sus anchas calles, cafés, sitios de comercio, catedrales y centros de cultura.

 

Y es que el vicepresidente del Centro de Historia, aliado fundamental para la realización de El infinito vuelo de los días, es un enamorado del desarrollo de este territorio. “Está en mi esencia trabajar por las necesidades de la gente. En el colegio me destacaba por ser líder, armar fiestas y paseos… a mí me gusta conectarme con las personas, ayudarlas, conocer sus modos de vivir”, dice.

 

En sus recuerdos de infancia aparece un niño que con tan solo ocho años sentía una gran emoción cuando aprendía algo sobre Jericó. También a esa edad conoció el Centro de Historia de este municipio, un lugar que le llamó la atención tanto por sus objetos como por los relatos que guardaba. “Desde ese momento yo dije que algún día iba a trabajar ahí y mire que tan bonito, los sueños se cumplen”.

 

Después del colegio viajó a Medellín para estudiar Comunicación Social y al terminar regresó al pueblo. Allí se ha desempeñado como concejal y secretario de Educación, Cultura y Turismo,  cargos que le permitieron fortalecer los vínculos con la gente. En el Centro de Historia reparte su tiempo para investigar y trabajar en una monografía sobre la historia y la cultura de Jericó, “es un regalo que le quiero hacer”, comenta.

 

El encuentro con el vuelo

 

Después de instalarse en Jericó, Catalina Mesa lo llamó una tarde para comenzar a trabajar en su idea. “Me dijo que le habían dado mi contacto por ser muy cercano a la gente del pueblo y sus veredas. Yo me reuní con ella y desde que la escuché quedé atrapado con el proyecto”.

 

A partir de ese momento Nelson comenzó a ser un mediador de encuentros para llegar a las mujeres del pueblo que encarnan con gran carisma el espíritu femenino antioqueño. Sin duda él era la persona ideal para acompañar la intención de Catalina, porque además es el director del Museo de Arte Religioso y trabaja en el MAJA, da clases sobre la historia de Jericó, hace programas de radio, apoya grupos de manualidades dirigidos a la tercera edad y realiza obras sociales. “Yo me demoro una hora llegando al parque del pueblo porque en el camino saludo y hablo con todo el mundo”.

 

Con la lista de mujeres en la mano comenzaron una serie de “encuentros mágicos, risas, historias y muchas sorpresas”. Cada que visitaban alguna, Catalina decía: “esta es la que yo necesito para la película”. Mientras tanto él pensaba en el impacto de una obra que rescata la intimidad femenina, “es algo que a futuro puede convertirse en una pieza de consulta para los profesionales que trabajan temas familiares o culturales, es un legado para las nuevas generaciones en tiempos donde todo se renueva a ritmos acelerados”.

 

Se siente orgulloso porque es la primera película hecha en Jericó que reúne todos los elementos del cine con exigencia. “Es un contenido que rescata la poesía de autores jericoanos, se une con la música, las historias y los paisajes naturales, mostrando en una sola pieza algunas características que muchas veces se desconocen de  los modos de vida de un pueblo”.

 

La  labor de Nelson trascendió. Sin ningún interés, más que el de acompañar un proyecto con el que se sentía conectado, estuvo con Catalina en toda la producción. Para él la película será una bibliografía de lo que se conoce como “historia de las mentalidades”, la cual narra hechos que hacen parte de las costumbres e idiosincrasia de un territorio, relatos alejados de próceres y monumentos.

 

Lo infinito

 

A lo largo de la producción se originaron fuertes lazos entre todo el equipo. Nelson Restrepo vio la obra completa en la proyección que se hizo en Jericó, organizada especialmente para las protagonistas. “Hubo fragmentos que no vi por estar llorando y ellas estaban felices y conmovidas, fue un momento donde se vio recompensado todo el trabajo”.

 

Ahora que es partícipe del regalo que Catalina Mesa le entrega a Jericó, sabe que se vienen grandes cosas para su pueblo y que, por ahora, él seguirá insistiendo en su propio regalo: la monografía en la que trabaja desde hace ocho años.

 

2 Comentarios
  • Piedad Rocio Zapata Naranjo | Jul 19, 2016 at 8:55 pm

    Nelson,Dios te Bendiga por ser como eres.Siempre tan Carismático.Con ese Amor tan grande por ese Pueblo que quiso tanto mi Padre,el Capy.Hoy estaría Feliz con cada uno de tus nuevos logros.Desde el Cielo se Alegra.Recibe un abrazo fuerte lleno de cariño.
    Felicitaciones!
    Cuando puedo ver El Infinito Vuelo de los Días?
    Piedad Rocio.😘

  • María Luz Marin | Aug 17, 2016 at 10:19 pm

    Felicitaciones , que gran historia la de Nelson . Felicitaciones Catalina .

    María Luz Marin
    NY

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