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La familia Jiménez se unió al vuelo de Jericó

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En diciembre de 2016 Juliana Arbeláez Jiménez nos contactó para hacernos una petición especial: su familia cumpliría 60 años de reunirse para celebrar la Navidad y quería que nuestro film hiciera parte del festejo. La idea era presentar la película y recoger dinero para el proyecto de cambio de techo de Luz Henao.  Así, el 26 de diciembre los Jiménez se reunieron a ver Jericó, el infinito vuelo de los días. Tras el encuentro, Juliana y su mamá, Clara, nos enviaron dos cartas que compartimos con ustedes como una manera de agradecerle a esta familia por su apoyo con el proyecto de cambio de techo de Luz y, por supuesto, por unirse a este vuelo.

 

“Desde que vi la película pensé que hacía una exaltación maravillosa del papel de la mujer en la cultura colombiana. Mujeres joviales, dicharacheras, de sonrisa amplia y profundamente creyentes en Dios. Rememoré también mi pueblo, el de mi familia, el Cármen de Viboral y repasé una y otra vez las coincidencias entre la película y mis vivencias de vida. Con esas coincidencias en la cabeza pensé entonces en las mujeres de mi familia, las Jigozas (Jiménez-gozosas), y en la celebración de Navidad que se acercaba”.

 

“En el 2016 se cumplían 60 años de reunirnos como familia durante la temporada de Navidad y año nuevo. 60 años de retos, pero que han sido superados por el amor infinito, propiciado principalmente por la unión de la que estas mujeres han sido base.  Como homenaje a ellas, quise que todos juntos viéramos Jericó, el infinito vuelo de los días”.

 

“Después de buscar la película en videotiendas y con la frustración de encontrar que no estaba aún disponible para el público, las redes sociales me ayudaron a encontrar a Catalina, la directora, a quien le expliqué nuestra historia Jigoza. Acordamos que haría un conversatorio familiar el 26 de diciembre y que podríamos ver la película. No cabía de la emoción por haber conseguido ese regalo para mi familia“.

 

“Y así fue. El 26 de diciembre de 2016, pasado el guayabo del 24, vimos todos la película sentados en el salón principal de la finca y al final se formó un debate muy interesante sobre el “ser mujer” y los cambios que han venido con los años. Hombres y mujeres de cuatro generaciones, pertenecientes a una misma familia, discutieron sobre el papel de la mujer en la sociedad: silenciosas, líderes, estrategas, amorosas. Hablamos de la época de las abuelas, de la actual, de lo bueno y lo menos bueno”.

 

Juliana Arbeláez Jiménez.

 

“Gracias por esta maravillosa oportunidad de disfrutar tu película. En nombre de nuestra familia recibe un mensaje de gratitud”. 

 

“Qué discusión tan nutrida, tan diversa y tan amorosa surgió en nuestra familia a partir de Jericó. La temática de género tuvo la participación de mujeres y hombres de diferentes edades, habitantes de diferentes partes del mundo. Todos sus aportes fueron valiosos y respetables- Todos coincidieron en la importancia de la mujer en su papel forjador de nuestra sociedad. Esa mujer “Jericó” que formó, congregó, apoyó y potenció los sueños de su descendencia y sus familiares”. 

 

“Todas esas mujeres vivieron en un contexto diferente al actual que no las hace menos inteligente, ni menos capaces. La película es una exaltación a la felicidad sean cuales sean las circunstancias, y a la paz del corazón. Cada una, con su diversidad de intereses, de oportunidades y de dificultades, hizo de su vida un testimonio de felicidad con su aceptación y adaptación a ese entorno que les fue dado por la gracias de Dios”. 

 

“Concluímos que la educación es la variable de la diferencia, por ella se crean oportunidades para todos y se abre el panorama universal a la mujer, se evidencian sus capacidades, sus aportes al desarrollo de lo que se propone y el control de las decisiones de su propio destino”.

 

“La mujer es un eje, primero social que político y económico, y ese eje, aparentemente tácito, impacta la conducta de la sociedad entera. Ella tiene que explotar sus capacidades, desarrollar su autonomía. La palabra correcta es autonomía, no feminismo. Autonomía es desde su interior y sus capacidades para el desarrollo de todos, se relaciona con los logros a partir de la responsabilidad y el cumplimiento de los deberes. Feminismo es polarización de género, es sentimiento de inferioridad e invoca siempre derechos”.

 

“La mujer en sí es una paradoja: aunque rivaliza por naturaleza, es la que mantiene la unidad y en ella está la sucesión de valores en una sociedad, incluyendo los valores culturales”.

 

Clara Jiménez Vargas.

 

 

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